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Sobre nosotros

ARTESER SERIGRAFIA DIGITAL S.L.


QUIÉNES SOMOS

Nuestra historia:

Serigrafía Arteser fue creada en 1975 por Miguel Craus que después de trabajar en varias empresas grandes como dibujante y montador de fotomecánica quiso probar la aventura de crear una empresa de serigrafía.

Eligió el sitio de la calle Ricardo Ortiz para vivir y montar su taller. En esos años todavía estaba la m-30 en construcción y las calles sin asfaltar, tampoco estaba montado el puente peatonal que atraviesa la m-30 para ir al parque de la Fuente del Berro.

El principio no fue fácil, montó un taller muy artesanal. Con unos tableros y tubos de cocina y un cristal se hizo una insoladora que le valió para poder dar luz a las planchas.

Las planchas eran marcos de madera con seda artificial que se iba grapando por todo el perímetro del marco y se tiraba con los nudillos hasta que quedaba totalmente tensa como un tambor. Estos marcos se sujetaban a la pared con bisagras y con un gran tablero, debajo se colocaba el objeto a marcar. Mas adelante se dispuso de una estructura de hierro que permitía con unos brazos sujetar la plancha y a su vez con unos rodamientos podías subir y bajar la altura al tablero. De esa manera podías marcar objetos que tuvieran altura. Esta estructura también te permitía poder mover la plancha,

Hacia delante y detrás o poder girar lateralmente que era toda una revolución para poder encajar el logotipo a marcar en el objeto. También disponía de una guillotina de a3 manual. Los trabajos de serigrafía secaban al aire por lo que se construyeron varias estanterías con 2 alambres por cada lado y con separación de 3cm de altura cada alambre para poder meter cartones y en cada cartón poner el producto marcado para que se secara. En los años 80 estaba muy de moda los banderines de fútbol, los llaveros de equipos, las pegatinas, las bolsas, gorras camisetas…

La fotomecánica(fotolito) que es imprescindible para insolar las pantallas(planchas) se subcontrataba y solo nos dedicábamos a la impresión. Si había algún trabajo en pvc que necesitase algún corte o forma especial se encargaba un troquel. El troquel es un tablero en el que se ponen cuchillas con la forma deseada y luego se lleva a un troquelador que es el encargado de manipular el material y troquelar. Se troquela mediante una máquina que da mucha presión y consigue gracias a ese troquel cortar el material con la forma deseada.

También teníamos una maquina de escribir Hispano Oliveti de los años 40 en la que hacíamos las facturas, cartas…

A finales de los 80 empezamos a mecanizar la empresa. Primero compramos varios secadores de varillas con ruedas para aprovechar mejor el espacio y poder secar y almacenar más materiales. Compramos una guillotina “Corsomatic” semiautomática con 74cm de boca para no tener que subcontratar el corte de los materiales.

Creamos un pequeño cuarto oscuro con una ampliadora y con el copyproof creábamos nuestros propios fotolitos par luego poder insolar las planchas

También nos hicimos con una máquina de serigrafía eléctrica de 10x100cm con brazo manual y sensores magnéticos que se elevaba la plancha en paralelo (no de libro que suele ser lo habitual) que nos permitió poder hacer formatos mas grandes de trabajo y así subir la producción. Ante la demanda de los productos de regalo redondos decidimos comprar una máquina de serigrafía circular que en principio nos permitiría abrir el mercado y poder realizar nosotros mismos todo tipo de trabajo circular como bolis, mecheros, tazas, botes….

A principios de los 90 se pusieron de moda los reposacabezas personalizados, no había una marca que no hiciéramos. Cada vez que viajaba un equipo de futbol, una convención de una marca de coches…todos tenían su marca. Los ponían con un velcro que llevaban todos los asientos donde el usuario apoyaba la cabeza. Los usaban para los viajes de avión, autobús, teatros, cines…

Tanta demanda de cabezales nos hizo comprar una máquina semiautomática eléctrica de 50x70cm que daba mucha rapidez al formato pequeño. En esta época tuvimos la revolución de fax que nos permitió entender mejor los diseños sin tener la necesidad de que se acercase el cliente. También adquirimos una máquina eléctrica para la contabilidad.

A mediados de los 90 fueron la revolución de los ordenadores por lo que nos compramos un Mac G4 que era una pasada, con su escáner y impresora para poder imprimir tanto facturas como diseños y fotolitos. Eso nos hizo aprender diseño gráfico. En esos tiempos el trabajo estrella eran las alfombrillas de ratón, hicimos cantidad de tamaños y modelos. También estaba de moda la cartelería en empresas de seguridad, trabajamos con grandes marcas como Prosegur, Seguritas, C7 Seguridad…

Eso nos hizo plantearnos comprar una máquina semiautomática de formato 120x80cm para poder acoger tanta producción. En esta época subió la demanda de artículos de regalo y ante los problemas de la máquina circular decidimos sustituirla por una máquina de tampografía que era mas rápida, limpia y sencilla de manejar que la anterior a la que añadimos una cinta de secado para que los artículos ya cayeran a la caja secos.

En el año 2000 decidimos ampliar el espacio comprando el local de al lado por lo que solo tuvimos que rompen una pared y acondicionarlo. Aprovechamos para hacer obras y en el baño se hizo un lavadero de pantallas junto con la pistola a presión para la mejor limpieza de las mismas. También se compró una insoladora de vacío con tubos actínicos  y con horno debajo para el secado de la emulsión de las pantallas. Así la calidad de la impresión mejoraría considerablemente. En esta época varios de nuestros clientes fueron premiados a la “calidad” con referencia trabajos nuestros y tuvimos un reportaje muy familiar en la revista ”Interviú” en contra del petróleo.

Sobre el 2005 llegó la era digital. Por estos años estaban muy de moda sobre todo hacer camisetas para las fiestas de cumpleaños, peñas y despedidas de soltero que seguiría hasta la actualidad.

Nos compramos un ploter ”Roland” de impresión y corte de gran formato (140cm de boca) ya no necesitabas ni fotomecánica ni planchas, se imprimía directamente en cuatricromía a todo color en calidad fotográfica y encima se puede recortar la etiqueta con forma a medio corte. Este sistema además te permite hacer pocas unidades como lonas, pegatinas, vinilos para vehiculos, rótulos establecimientos…

El ploter nos hizo adentrarnos aparte del vinilo de corte también en el mundo textil gracias al transfer. Nos compramos un  plancha térmica profesional y empezamos a hacer dorsales con su nombre diferente con vinilo térmico para equipaciones deportivas. Transfer recortado  de impresión digital para ropa laboral de empresas, fiestas de cumpleaños, eventos…

En el año 2015  nos adentramos en la sublimación que nos permitía marcar cantidad de objetos de poliéster a todo color totalmente integrados sin tener ningún cuerpo. Este sistema es ideal para camisetas deportivas blancas, tazas, bidones, delantales, baberos, gorras…

Sobre el 2018 nos compramos una máquina “Brother”(de lo mejor del mercado) junto con otra plancha y máquina de pretratamiento para mejorar la producción   y empezamos a hacer impresión directa digital en prendas de 100% algodón que se complementaba perfectamente con los otros sistemas como sublimación y serigrafía textil convencional.

Para finalizar en el 2020 aprovechamos para mejorar nuestras instalaciones y acondicionarlas al dichoso Covid. También compramos maquinaria para mejorar la producción de la impresión de serigrafía en textil. Adquirimos una máquina de 6 colores y añadimos un horno y un flash para el secado de las prendas.

Esperamos que gracias a vosotros sigamos avanzando muchos años más.